Manantiales de Misericordia
PRESENTACIÓN
“Manantiales de Misericordia” señala el inicio de una experiencia mística extraordinaria. De acuerdo a nuestra investigación bibliográfica, es la primera vez en la historia “escrita y registrada” que una persona identificada, conocida, sana de mente y estudiada desde un punto de vista científico, afirme en Bolivia “escuchar” mensajes divinos.
De acuerdo a la persona en cuestión, estas experiencias empiezan el día 12 de septiembre de 1993 bajo forma de aquel principio de comunicación mística denominado “locución interior”, que designa un hecho interesante: los locucionistas “escuchan” verdaderamente una voz (no alucinan) pero es como si la misma saliese de su propio corazón… La escuchan claramente, sólo que en general no ven quién les habla, pero distinguen si es hombre o mujer, determinan tonos y diferentes matices en la comunicación. El fenómeno crea cambios extraordinarios porque señala la presencia de “alguien”.
El Dr. Lipinski, al estudiar la locucionista Jelena de Medjugorje, determinó que en el momento en el cual ella tenía locuciones, la concentración de energía en la habitación variaba, “incrementándose”. En el caso de la locucionista de Cochabamba, a quien Jesús llama Catalina Pía, recibe mensajes que escribe fielmente. ¿Cómo explicar que una persona, cuya formación no cuenta ni siquiera con el bachillerato, pueda escribir 8 libros en menos de 4 años, uno de ellos denominado “La Gran Cruzada del Amor”, escrito en dos semanas, pese a su profundo sentido teológico, pedagógico y espiritual?
Las citas bíblicas son abundantes y todas correctas, sus propuestas filosóficas, psicológicas, teológicas indiscutibles. ¿Cómo puede escribir a oscuras sin equivocar ni desviar los renglones correctos? ¿Cómo puede explicar hechos históricos con una nitidez que sólo se encuentra en archivos históricos de la época, como ocurrió al hablar del origen de la Fiesta del Rosario y de los Congresos Eucarísticos? O inclusive, ¿hacer profecías sobre eventos cuya realización confirmaron la veracidad de sus aseveraciones?
Pero más allá de estas referencias, importa ponderar que el material recolectado es tan coherente y sólido que merece el nombre de mensajes por los frutos que logran en quienes se acercan a estas lecturas: arrepentimiento, deseo de conversión, introyección de las palabras hasta convertirlas en vivencia… los resultados son admirables: el lector quiere orar, acercarse a Dios, descubre la trascendencia, se vuelve a aplicar en la relación con sus hermanos, redescubre su Iglesia y los valores verdaderos que ella enseña.
Los teólogos afirman no encontrar ninguna contradicción con las Sagradas Escrituras, con la tradición y las enseñanzas de la Iglesia. En suma, estas palabras tienen una cualidad fundamental: mueven, motivan, incitan, invitan a la conversión, al cambio de vida… Los resultados observados en estos años son elocuentes.
Esta maravilla, sin embargo, no es un hecho boliviano aislado, se integra en un fenómeno espiritual mundial que compromete a todo país. Vivimos una época especial de gracia. Dios ha querido hablar nuevamente al hombre recordándole que El existe, que nos ama y se sirve hoy de muchos medios para susurrar a sus ingratos hijos palabras frescas de amor que prometen una Nueva Primavera cuyo dulce perfume ya se aproxima.
Los Editores
Audios:
Manantiales 1 y 2 Manantiales 3
Manantiales 4 y 5 Manantiales 6 al 9
Manantiales 10 al 12 Manantiales 13 al 15
Manantiales 16 y 17 Manantiales 18 al 20
Manantiales 21 al 23 Manantiales 24 al 26
Manantiales 27 y 28 Manantiales 29
Manantiales 30 y 31 Manantiales 32 y 33
Manantiales 34 al 37 Manantiales 38 y 39
Manantiales 40 al 42 Manantiales 43-44
Manantiales 45 al 47 Manantiales 48
Manantiales 49 al 50 Manantiales 51
Manantiales 52 y 53 Manantiales 54 al 57
Manantiales 58 y 59 Manantiales 60 y 61
Manantiales 62 y 63 Manantiales 64 al 66
Manantiales 67 al 69 Manantiales 70 y 71
Manantiales 72 y 73 Manantiales 74 y 75
Manantiales 78 al 80 Manantiales 81 y 82
Manantiales 83 al 85 Manantiales 86 y 87
Manantiales 88 y 89 Manantiales 90 y 91
Manantiales 92 y 93 Manantiales 94 y 95
Manantiales 96 y 97 Manantiales 98 y 99
Manantiales 100 y 101 Manantiales 102